Crónica: Gloosito Las Ventas 2025

¿Todas las penas valen la pena?

Foto de portada por @amargoipunto

Un año después, la profecía se cumple: el de Villalba cierra Belt to Ass en Las Ventas. La cancelación del resto de fechas a mitad de 2024 me pilló por sorpresa, pero tras ver cómo Euroslime pasó sin pena ni gloria, entiendo que tanto Gloo como los promotores vieran la gira como un posible agujero negro en sus bolsillos.

La amenaza de lluvia obligó a montar una carpa en mitad de la plaza, concentrando al aforo y rebajando bastante el hype de tocar en La Catedral del Toreo. Pero vayamos al grano.

Abrieron Vampi y G La Sosita con sendos showcases ante un público casi somnoliento, todavía resacoso del Samaín, Jábulin o como quieras llamarlo. La falta de presencia se notó, no dan llenado el altavoz. La propia Sosita lo admitió antes de salirse de la tarima, declarando su incomodidad frente al micro.

Algo que hay que destacar antes de continuar es la escenografía: una calavera, visuales sombríos y dos tumbas que rezaban "TODAS LAS PENAS VALEN LA PENA" y “RIP SUPERGLOO 2018-2020” . Esto nos da la clave de cómo se concibe la gira y qué supone en la ruta artística de Gloosito.

El concierto tuvo una progresión más que entendible: se escucharon clásicos de Port Au Prince, CTDS Vol. 2, Rx Bushido y, obviamente, El Single. Sin embargo, hubo momentos clave donde el público verdaderamente se volcó: RF UNIVERSIDAD con Jay Dime, Whap con Al Safir, la nueva colabo con Grecas (sí, estos dos fueron los únicos invitados fuera de CTDS) y lo que para mí fue el clímax absoluto del show: 33SAFFIRE con Shynelevell. Quisiera poder describirlo con palabras, pero es un “tuviste que haber estado ahí”.

Entre todo esto se intercalaron canciones de Supergloo, en las que nuestro protagonista decidió salir del escenario y dejar a Gigi y Garzi pinchando, cerrando así el círculo conceptual alrededor de Belt to Ass: Supergloo ha muerto y BIPO ha quedado como lo que ha sido, un audio de 15 segundos para TikTok.

0:00
/0:14

Belt to Ass viene a demostrar dos cosas: primero el agotamiento general tanto del oyente como del artista con respecto a todo el mundo temático que se llevaba construyendo hasta ahora. Lo que un día fue SUV o CTDS Vol.2, el sonido más creíble de Gloo, ha pasado a ser un erre que erre, un refrito de ideas. Y segundo, como me dijo un amigo, se le queda grande Las Ventas. No puede ser que a duras penas llenes una carpa en medio de la plaza teniendo una capacidad enorme; pierdes esencia y fuerza del público. No sé si haber migrado el show a una sala como La Riviera (que tampoco es precisamente pequeña) hubiese sido mejor, pero sí creo que ha apuntado mal.

Con todo esto se cierra el círculo de Euroslime, un álbum que para muchos no ha cumplido las expectativas y deja a Gloosito balanceándose en una situación complicada. Un proyecto que buscaba mandar al madrileño al mapa global no vende ni le deja salir por la puerta grande. Tocará ver si esto se traslada a un verdadero cambio y una evolución o si, tristemente, hace que se apague aún más la estrella de Villalba.